Cada mes el cielo cambia: hay planetas que se van, otros que llegan, la Luna se mueve a su ritmo y de vez en cuando cae una lluvia de meteoros. Esta guía va a actualizarse mes a mes con lo mejor que se puede ver desde Nicaragua — y ojo, tenemos suerte: por estar tan cerca del ecuador, desde aquí se ve prácticamente todo el cielo, el del norte y buena parte del del sur.
Lo primero: la Luna
La Luna es el objeto más fácil y el más agradecido. Dos consejos que cambian todo: no la observes cuando está llena (se ve plana, lavada, sin sombras) y aprovechá los 4–5 días alrededor del cuarto creciente, cuando la línea entre luz y sombra deja los cráteres con relieve de escándalo.
La primera semana después de la luna nueva tenés Luna en el cielo de la tarde; la última semana, de madrugada. La luna llena es bonita a ojo, pero para telescopio, dejala para fotografías.
Los planetas de estos meses
Saturno está en su mejor temporada del año: en octubre llega a su punto más cercano a la Tierra (la oposición), o sea que sale casi al anochecer y se queda gran parte de la noche. Con un 70 mm se le distingue el «rayito» de los anillos; en noches tranquilas se ve hasta la separación entre el planeta y el anillo. Es el objeto que convence a todo el que mira por primera vez.
Júpiter está saliendo por el este de madrugada. Es el rey de las lunas: sus cuatro lunas mayores se ven como punticos brillantes alineados, y si lo mirás noche tras noche, les ves cambiar de posición. Para los chavalos es un golazo (aquí te contamos cómo sacarle todo el jugo).
Venus sigue brillando como lucero de la tarde, hacia el poniente: la primera «estrella» que aparece al anochecer. No muestra detalle por el telescopio (es pura luz), pero nunca deja de impresionar. Y Marte viene de regreso: aparece por el amanecer, todavía chiquito y lejano. Este año no es su temporada; paciencia.
Lluvias de meteoros del mes
Las Oriónidas (21–22 de octubre) son las dueñas de esta época. No son las más numerosas del año, pero tienen algo a favor: vienen del paso del cometa Halley y dejan estelas rápidas y brillantes. Para verlas no ocupás telescopio, todo lo contrario: acostate bocarriba, abrigate bien y mirá el cielo amplio, lejos de las luces.
Ideas para planificar tu noche
- Noche de patio: Luna temprano, Saturno a media noche. Plan redondo para un telescopio de 50–70 mm.
- Madrugada de valientes: Júpiter y sus lunas después de la medianoche.
- Noche de campo: llevá el telescopio a un cielo oscuro y dedicá un rato a ver la Vía Láctea a simple vista. Aquí te contamos los mejores lugares para eso.
Cómo no perderte
Bajate una app de cielo (Stellarium, Sky Tonight) y usala para ubicar los planetas en segundos. En Nicaragua orientarse es fácil: la Osa Mayor se ve bajita hacia el norte y la Cruz del Sur marca el sur. Eso sí, por nuestra latitud la Estrella Polar queda a unos 12 grados sobre el horizonte: apenas se ve, así que no te confíes de ella como en las películas.
¿Querés ver Saturno o los cráteres de la Luna con tus propios ojos? En el catálogo están los telescopios con los que vas a lograrlo.
